Mi hijo tiene 2 años y no camina, ¿qué puede ser?
Autor: Giovana Femat Roldán

El retraso global del desarrollo (RGD) y la discapacidad intelectual (DI) constituyen problemáticas a las que los profesionales del área de la salud se enfrentan con frecuencia. La mayoría de los trastornos intelectuales se diagnostican durante o después de la etapa escolar. Es de vital importancia:
- Conocer los criterios diagnósticos de ambas entidades
- Identificar los datos clínicos clave que permitan derivar a los pacientes con los especialistas adecuados
- Realizar una evaluación eficiente.
El retraso global del desarrollo comúnmente se diagnostica en la lactancia o la etapa preescolar, y en muchos casos predice el diagnóstico de discapacidad intelectual a lo largo de los años escolares. Por otro lado, la mayoría de los trastornos intelectuales son diagnosticados durante o después de la etapa escolar, y muchas veces son los maestros los primeros en reportar a los padres las dificultades en el aprendizaje.
Diferencias del retraso global del neurodesarrollo vs discapacidad intelectual
La inteligencia es la capacidad mental general que involucra procesos cognitivos de:
- Razonamiento
- Planeación
- Solución de problemas
- Pensamiento abstracto
- Comprensión de ideas complejas
- Aprendizaje eficiente
- Aprendizaje de experiencias.
El retraso global del desarrollo se define como un retraso significativo en dos o más dominios del neurodesarrollo, incluyendo:
- Motor fino/grueso
- Habla/lenguaje
- Cognitivo
- Social/personal
- Actividades de la vida diaria
Se piensa que es un predictor para un futuro diagnóstico de discapacidad intelectual.
El término de retraso global del desarrollo se reserva típicamente para niños menores de cinco años, mientras que la discapacidad intelectual se emplea en niños mayores de cinco años en los que es posible realizar una evaluación del CI de forma válida y confiable.
Retraso en el desarrollo psicomotor
Los niños a lo largo de su desarrollo van a ir adquiriendo una serie de habilidades motoras, manipulativas, comunicativas y sociales, que le permiten una progresiva independencia y adaptación al medio. Por lo general, estos hitos se van a ir adquiriendo en tiempos más o menos establecidos, aunque existe una variabilidad que consideramos normal.
Hablamos de retraso psicomotor cuando algunos de estos hitos no se adquieren o aparecen más tarde de lo habitual. El término de retraso psicomotor se utiliza para describir a niños menores de 5 años con déficits adaptativos y de aprendizaje.

¿Cómo identificar en retraso en el desarrollo psicomotor?
Los signos de alarma en el desarrollo psicomotor son un retraso cronológico significativo en la aparición de adquisiciones del desarrollo global o de un área específica, para la edad del niño. Un signo de alarma no significa que el niño tenga una enfermedad, pero sí hace necesario una evaluación y un seguimiento. Existen asimismo variantes de la normalidad, que no constituyen una situación de enfermedad:
- Pinza manual entre el dedo pulgar y medio.
- Desplazamiento sentado sobre las nalgas o gateo apoyando una rodilla y el pie contralateral.
- Marcha sin pasar por la fase de gateo (18% de niños).
- Rotación persistente de la cabeza.
- Retraso de la marcha y se sienta en el aire (suspensión axilar).
- Marcha de puntas los primeros meses tras inicio de marcha.
- Tartamudeo fisiológico entre 2-4 años.
- Dislalias fisiológicas hasta 4-5 años.
¿Qué causa el retraso? ¿Cuándo se considera discapacidad intelectual?
Existen diferentes posibles causas del retraso psicomotor, entre ellas:
- Variante normal del desarrollo con normalización posterior.
- Retraso por pobre o inadecuada estimulación familiar, también normalizable.
- Retraso por enfermedad crónica de origen no neurológico (celiaquía, cardiopatía congénita…). Aquí incluiríamos también el efecto de un déficit sensorial aislado (por ejemplo, sordera o ceguera).
- Manifestación de un trastorno motor: PCI, afección neuromuscular. ·
- Manifestación inicial del TEA: hipotonía-torpeza, alteraciones lenguaje y sociabilidad.
- Expresión de torpeza psicomotora: trastorno del desarrollo de la coordinación.
- Trastorno específico del lenguaje, retraso simple del habla, disfasia.
- Una regresión psicomotriz con base genética o metabólica.
Se considera discapacidad intelectual en un niño de más de 5 años con:
Alteración intelectual:
- Razonamiento
- Resolución problemas
- Planificación
- Pensamiento abstracto
- Juicio
- Aprendizaje académico y
- De propia experiencia
asociado a la alteración comportamiento adaptativo:
- Conceptual (lenguaje, conocimiento y memoria)
- Social (empatía, juicio social y seguir reglas)
- Práctico (autocuidado, organización y actividades de vida diaria).
¿Qué estudios se realizan en estos pacientes?
Existen diferentes herramientas de cribado que se utilizan habitualmente para evaluar el desarrollo psicomotor del niño y poder así intervenir precozmente. Entre ellas, una de las más usadas es la escala Haizea-Llevant comprende 97 ítems distribuidos en áreas de: socialización, lenguaje, manipulación y postural.
Para la interpretación de la prueba se traza una línea vertical partiendo de la edad en meses del niño. Hay que valorar que realice los elementos que quedan a la izquierda de la línea trazada o los que atraviesan la línea. Si se constata la falta de adquisición de dichos elementos en una o varias áreas, o la presencia de las señales de alerta reflejadas en la tabla, se debe sospechar un retraso psicomotor.
