¿Qué hacer si mi hijo tiene pérdida de memoria repentina?
Autor: Giovana Femat Roldán

Si se detectan problemas de memoria no diagnosticados en una persona conocida, el primer paso es animarle a acudir a un especialista, en este caso un neuropediatra. Una vez el profesional ha realizado un diagnóstico, hay que seguir sus indicaciones. Si se trata de una fase leve, debemos facilitar que la persona mantenga sus rutinas en el hogar y a nivel social.
¿Qué es la pérdida de memoria?
El fenómeno por el cual somos incapaces de recordar lo que ocurrió durante aproximadamente los primeros tres años de nuestras vidas ha sido denominado amnesia infantil.
Tipos de memoria y su pérdida
Existen al menos tres características fundamentales en el desarrollo de la memoria que son más evidentes durante la infancia, y cada una es independiente de la tarea que se utiliza para su evaluación.
La memoria episódica es un sistema encargado de codificar, retener, y recuperar los acontecimientos de la vida de cada individuo. Puede relacionarse con sucesos autobiográficos (momentos, lugares, emociones y demás conocimientos contextuales) que se evocan de forma explícita.
La memoria de corto término la información se sostiene en forma transitoria. Una forma particular de este tipo de memoria es la memoria de trabajo, que hace referencia a la capacidad para mantener temporalmente, y manipular posteriormente, la información al servicio de las acciones orientadas a objetivos concretos.
La memoria de largo término, en el cual la información se guarda durante más tiempo, y se puede acceder a ella a través del proceso de evocación de la memoria. Un tipo de memoria de largo término es la memoria declarativa, que se relaciona con el registro de hechos, datos o fenómenos, de muy variada naturaleza, accesibles al conocimiento consciente y que corresponden al “saber qué”. Este tipo de memoria incluye información general expresada en conceptos (verbales y no verbales), reglas, estrategias, etc.

¿Qué causas pueden ocasionar la pérdida de memoria?
Hay diversos factores que pueden conducir a pérdidas de memoria involuntarias, tanto en jóvenes como en ancianos. Muchos de estos factores no son debidos a un mal funcionamiento de la memoria, sino a interferencias de otras capacidades cognitivas (como la atención) o de ciertas sustancias (como medicamentos).
- Pérdida de memoria por causas de salud que, en la mayor parte de los casos, pueden ser tratados:
Los efectos secundarios de algunos medicamentos, una mala alimentación carente de vitaminas B6, B9 y B12 pueden provocar pérdidas de memoria transitorias, el abuso de alcohol, los problemas de tiroides, riñones o hígado, la falta de oxígeno en el cerebro (como en los ictus), los trastornos craneoencefálicos (golpes en la cabeza), tratamientos para el cáncer (quimioterapia o radioterapia), tumores o infecciones cerebrales, problemas emocionales (como la depresión) y la ansiedad (como en el Trastorno de Estrés Postraumático).
- Pérdida de memoria por estrés, ansiedad u otros problemas emocionales:
Además, el estrés, la ansiedad y algunas consecuencias derivadas de emociones como la ira pueden provocar olvidos. Si tenemos un accidente de coche, el estrés puede hacer que perdamos los recuerdos de lo ocurrido esa misma mañana. Pero, por lo general, estos olvidos se producen porque centramos nuestra atención en estímulos amenazantes, y quitamos importancia a lo que nos rodea. Es el caso del Trastorno de Estrés Postraumático y del Trastorno Obsesivo Compulsivo.
¿Cómo podemos prevenir la pérdida de memoria a largo plazo?
Mediante la estimulación cognitiva se busca estimular, entrenar y fortalecer las distintas capacidades cognitivas de las personas, como la atención, percepción, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas. Son precisamente estas capacidades las que se pueden ver afectadas en la demencia y otros trastornos que cursan con pérdida de memoria. Al realizar actividades que implican las diferentes capacidades cognitivas, hacemos que nuestro cerebro refuerce sus conexiones, dificultando su deterioro.
Además, otros factores como una buena rutina de sueño y leer frecuentemente favorecen el buen estado de nuestra memoria. Por supuesto, abandonar cualquier mal hábito relacionado con la bebida, el tabaco u otras drogas va a ser beneficioso tanto para nuestra memoria como para nuestra salud general.
Signos importantes que son de alarma en la pérdida de memoria
En pacientes con pérdida de memoria, los siguientes hallazgos son de particular preocupación:
- Deterioro del funcionamiento diario.
- Pérdida de atención o alteración del nivel de consciencia.
- Síntomas de depresión (p. ej., pérdida de apetito, lentitud psicomotora, ideación suicida).
- Velocidad de aparición de los síntomas.
La pérdida de memoria real y el deterioro del funcionamiento diario y de otras funciones cognitivas ayudan a diferenciar los cambios de la memoria relacionados con la edad, el deterioro cognitivo leve y la demencia.
¿Cuál es el tratamiento para casos de pérdida de memoria repentina en niños?
La pérdida de memoria repentina en niños puede ser alarmante, y es importante abordar esta situación de manera integral y cuidadosa. Esta condición puede estar relacionada con diversas causas, como traumatismos craneoencefálicos, infecciones del sistema nervioso central, trastornos convulsivos, estrés emocional intenso o condiciones neurológicas subyacentes. A continuación, se detallan los enfoques de tratamiento en función de las posibles causas:
1. Evaluación Neurológica Completa
El primer paso en el tratamiento es una evaluación neurológica exhaustiva. El neurólogo infantil realizará pruebas clínicas, neuropsicológicas y de imagen (como resonancia magnética o tomografía computarizada) para determinar la causa subyacente de la pérdida de memoria.
2. Tratamiento Específico según la Causa
- Traumatismo craneoencefálico:
Si la pérdida de memoria es el resultado de un golpe en la cabeza, el tratamiento podría implicar reposo, monitoreo cercano de la evolución neurológica y, en algunos casos, rehabilitación cognitiva.
- Epilepsia o trastornos convulsivos:
En casos donde la pérdida de memoria esté relacionada con episodios convulsivos, el tratamiento incluirá medicación antiepiléptica para controlar las crisis.
- Infecciones del sistema nervioso central:
Infecciones como encefalitis o meningitis pueden causar pérdida de memoria. El tratamiento incluirá antibióticos, antivirales y, en algunos casos, corticosteroides para reducir la inflamación.
- Estrés o trauma psicológico:
La pérdida de memoria en niños también puede estar asociada con trastornos emocionales o estrés postraumático. En estos casos, el tratamiento incluye apoyo psicológico, terapia cognitivo-conductual y, en algunos casos, el uso de técnicas de relajación y manejo del estrés.
3. Rehabilitación Cognitiva
Independientemente de la causa, si el niño muestra déficits persistentes en la memoria, un programa de rehabilitación cognitiva es esencial. La estimulación cognitiva a través de juegos, ejercicios de memoria y técnicas de neurorehabilitación puede ayudar a recuperar las funciones afectadas. Un neuropsicólogo infantil puede diseñar un plan de ejercicios específicos para estimular la memoria y otras funciones cognitivas.
4. Apoyo Familiar y Escolar
Es fundamental que la familia y los maestros trabajen en conjunto para proporcionar un ambiente de apoyo. Las adaptaciones en el entorno escolar, como la reducción de la carga académica y el uso de ayudas mnemotécnicas, pueden ser útiles durante el proceso de recuperación.
5. Seguimiento Continuo
La monitorización continua del progreso del niño es crucial. Las visitas regulares con el neurólogo y el equipo de rehabilitación ayudarán a ajustar el tratamiento y asegurar que se están logrando los objetivos de recuperación cognitiva.
En resumen, el tratamiento para la pérdida de memoria repentina en niños debe estar enfocado en la causa subyacente, el apoyo emocional, la rehabilitación cognitiva y un entorno seguro y comprensivo. Si esta situación se presenta, es fundamental buscar atención neurológica de inmediato para descartar causas graves y empezar un tratamiento adecuado lo más pronto posible.
