Importancia de los reflejos osteotendinosos
Autor: Giovana Femat Roldán

Los reflejos osteotendinosos o también llamados reflejos musculares, son respuestas que se producen cuando un tendón es estimulado de forma súbita, generando una contracción muscular rápida e involuntaria. Estos reflejos son importantes en la evaluación clínica de la integridad neurológica. Nos permiten valorar al sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico, dependiendo del contexto. La medición y análisis de la respuesta ayudan a detectar alteraciones en el tono muscular, función sensorial y conexiones neuronales según cada patología neurológica.
El arco reflejo
Los reflejos musculares se originan a partir de lo que se conoce como arco reflejo. De forma abreviada, es un circuito neurológico básico que no requiere intervención de funciones superiores de la cognición para generar una respuesta. Es un reflejo rápido y automático. El arco reflejo está compuesto por varias estructuras: las fibras sensoriales que detectan el estímulo sobre el tendón; las neuronas motoras de la médula espinal que hacen que los músculos se contraigan; por último, los músculos que responden con una contracción.
Las fibras sensoriales son parte del sistema nervioso periférico y transmiten la información primero a la médula espinal. En la médula espinal se activa una neurona motora, que es parte del sistema nervioso central. Ésta a su vez, envía una señal de regreso al músculo, para generar una respuesta de contracción. Este ciclo cerrado se realiza sin que el cerebro necesite intervenir, por eso la rapidez de la respuesta.
¿Cuál es la función de los reflejos?
Son cruciales para evaluar la integridad neurológica de los componentes del arco reflejo. Algunos de los más comunes que se realizan en la exploración neurológica son:
- El reflejo patelar. Se activa con un estímulo en el tendón por debajo o encima de la rótula, lo que provoca la extensión de la pierna (estirar la rodilla).
- El reflejo aquíleo. Se activa con un estímulo en el tendón de Aquiles, causando la flexión del pie.
Los reflejos permiten evaluar la respuesta a diferentes niveles de la médula espinal y permiten determinar si las vías motoras y sensoriales están funcionando correctamente.
En los ejemplos anteriores, el reflejo patelar evalúa la integridad a nivel de las raíces nerviosas en los segmentos L2-L4 de la médula espinal. El reflejo aquíleo evalúa las raíces a nivel del sacro en S1-S2. Si están ausentes o disminuidos, pueden ser un indicativo de un problema neurológico.

Relevancia diagnóstica
Durante la evaluación clínica es fundamental interpretar la información que nos proporcionan los reflejos osteotendinosos porque pueden indicar daño nervioso. Los patrones más comunes de alteración son la hiporreflexia y la hiperrreflexia.
- Hiporrelfexia se refiere a la disminución o ausencia del reflejo. Este fenómeno se puede relacionar con lesiones del sistema nervioso periférico, como las neuropatías periféricas o enfermedades neuromusculares. En estos casos, la debilidad muscular también acompaña el cuadro clínico.
- Hiperreflexia se refiere a una respuesta exagerada a la estimulación para el reflejo. Suele asociarse a lesiones en el sistema nervioso central, específicamente de las neuronas motoras superiores. Se presenta en condiciones como esclerosis múltiple o accidentes cerebrovasculares. En estos casos es común observar un aumento del tono muscular y posteriormente desarrollo de espasticidad.
Utilidad en el diagnóstico neurológico
El análisis de los reflejos musculares permite no solo evaluar la función sensorial y motora, sino también identificar áreas específicas del daño nervioso. En una evaluación neurológica completa, la observación de esta respuesta involuntaria puede proporcionar claves del diagnóstico y la localización del daño nervioso.
En patologías como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), esclerosis múltiple o accidente cerebrovascular, los reflejos pueden estar aumentados (hiperreflexia) debido al daño en las neuronas motoras superiores. En cambio, en condiciones como la neuropatía diabética, donde las fibras nerviosas periféricas se dañan progresivamente, se puede observar hiporreflexia o ausencia de los reflejos.
Otro ejemplo clásico es el síndrome de Guillain Barré, una condición que causa arreflexia (ausencia de reflejos) generalizada junto con debilidad muscular progresiva. Estos cambios en los reflejos son clave para una detección temprana y tratamiento oportuno.
Conclusión
Activar los reflejos osteotendinosos durante la evaluación clínica del sistema nervioso nos permite valorar la integridad del sistema nervioso central y periférico. Dependiendo de la patología neurológica, es posible analizar los síntomas y signos, incluyendo alteración de los reflejos, para llegar al diagnóstico. Las alteraciones en estas respuestas involuntarias proporcionan información valiosa para identificar enfermedades neuromusculares, neuropatías y otros trastornos que afectan la función sensorial y motora. Por lo tanto, evaluar los reflejos osteotendinosos es una herramienta indispensable en la práctica clínica para detectar y localizar el daño nervioso.
